
Con seis goles y 11 asistencias esta temporada, Mohamed Ihattaren ha vuelto a situarse en el radar del fútbol europeo. A sus 23 años, todavía en edad olímpica, el jugador neerlandés de origen marroquí demuestra que su historia está lejos de haber terminado.
De promesa mundial a caída inesperada
Ihattaren fue considerado en sus inicios como uno de los mayores talentos del fútbol europeo. Brilló en las categorías inferiores de Países Bajos y en el PSV Eindhoven, donde todo apuntaba a que sería una futura estrella mundial.
Sin embargo, problemas personales y familiares marcaron un punto de inflexión en su carrera, alejándolo del fútbol y frenando una progresión que parecía imparable.
Paso por grandes clubes sin continuidad
Pese a su juventud, pasó por clubes importantes como la Juventus, el Ajax de Ámsterdam y la Sampdoria, pero nunca logró asentarse debido a su inestabilidad fuera del terreno de juego.
Renacer en el Fortuna Sittard
Esta temporada ha supuesto un punto de inflexión. En el Fortuna Sittard, Ihattaren ha recuperado sensaciones y ha sido el jugador más determinante de su equipo, liderando con números y rendimiento.
El Feyenoord, siguiente paso
Su buen nivel no ha pasado desapercibido. Todo apunta a que este verano dará el salto al Feyenoord de Róterdam, campeón de Europa en el pasado, en una operación que rondaría los 3 millones de euros.
Un movimiento que podría devolverlo definitivamente a la élite y volver a colocarlo en el foco de los grandes clubes.
Un talento que aún puede explotar
Ihattaren fue durante años uno de los jugadores con mayor potencial, incluso en videojuegos como FIFA, donde su proyección superaba los 90 de media.
Ahora, con esta segunda oportunidad, el objetivo es claro: recuperar su mejor versión. Y no se descarta que, si mantiene este nivel, pueda convertirse en una opción para la selección marroquí de cara al futuro, especialmente pensando en citas como el Mundial de 2030.